Mostrando entradas con la etiqueta Narcotráfico y narcoterrorismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Narcotráfico y narcoterrorismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de marzo de 2024

MARIANO CUNEO LIBARONA, ¿ES IDONEO PARA COMBATIR EL NARCOTRAFICO?


Desde la Clandestinidad de los Libres, un informante de la Agencia Informativa “Ciriaco Cuitiño” publica este archivo que atestigua, de modo palmario, la estrecha amistad que existió, y existe, entre el actual Ministro de Justicia del presidente liberal Javier MILEI, Mariano CUNEO LIBARONA, y el narco y hombre de la noche Guillermo COPPOLA, ex manager de Diego Armando Maradona. 

Esa amistad, muy digna de la decadente época de Menem, estuvo afianzada por la ‘vista gorda’ que hicieron en ese momento el presidente y traidor doble agente Carlos Saúl MENEM y su secretario privado, el delincuente Ramón Rosa “El Negro” HERNANDEZ, más conocido por su otro alias de “Ramoncito”.

COPPOLA se juntó varias veces con HERNANDEZ, y en uno de esos encuentros acordaron ‘entregar’ al delincuente narco Leopoldo “Poli” ARMENTANO, importante “dealer” de los boliches más renombrados de la noche porteña de los años 90. El Subcomisario retirado Luis Augusto Weckesser, ha declarado que una noche se presentaron MARADONA, Ramón HERNANDEZ y Guillermo COPPOLA en el boliche “Trump’s”, de Buenos Aires, uno de los establecimientos donde ARMENTANO vendía drogas para divertimento de los ricos insatisfechos, y allí le plantearon de comenzar a vender la droga éxtasis. ARMENTANO se negó y bueno, esa fue su sentencia de muerte.

Un sicario, allegado a COPPOLA, Diego CORZO, precisamente un amante de Zulemita MENEM (todo quedaba en familia), fue junto a Héctor “Tabi” FERNANDEZ, quienes mataron a ARMENTANO el 22 de abril de 1994.

Entonces, ¿qué amistad les unía a CUNEO LIBARONA con COPPOLA en los años locos menemistas? La ‘casta política’ también incumbe a los que merodean con funestos personajes del narcotráfico, del narcoterrorismo y, por sobre todo, de la narcopolítica, y por lo tanto deben caer sin misericordia con juzgamientos carcelarios o con el plomo, no hay otra.

 

 

 

Por AGENCIA INFORMATIVA “CIRIACO CUITIÑO”

Clandestinidad de los Libres, lejos del Gran Hermano

Marzo del Año de Nuestro Señor Jesucristo de 2024

domingo, 19 de junio de 2022

UNA ENTIDAD SINARQUICA: THE TAVISTOCK INSTITUTE


Esta entidad, de las más importantes dentro del concierto de organismos que, en conjunto, dan entidad a la Sinarquía Internacional y su ejecutante Nuevo Orden Mundial (NOM), tiene su sede en 63 Gee Street de la ciudad Londres, Inglaterra. Su nombre completo es The Tavistock Institute of Human Relations (TIHR), debiendo su fundación en el mes de septiembre de 1947, siendo, por ello, un organismo con los típicos vicios imperiales de la pos Segunda Guerra Mundial, viciada con los infames principios rectores de las potencias vencedoras de dicha conflagración. 

Como ellos mismos lo explican en su portal web (www.tavinstitute.org/who-we-are), TIHR nace con grupos de trabajo abocados a diferentes disciplinas para encontrar formas de aplicar conceptos psicoanalíticos y de sistemas abiertos a la vida grupal y organizacional”. A modo de eufemismo filantrópico, tan habitual en estos organismos globalistas, TIHR dice estar dedicado, asimismo, “al estudio de las relaciones humanas para proponer mejoras en la vida laboral y las condiciones para todos los humanos dentro de sus organizaciones, comunidades y sociedades más amplias y a la influencia del medio ambiente en todos sus aspectos en la formación o desarrollo del carácter o a la capacidad humana; realizar investigaciones y brindar oportunidades de aprendizaje a través de la experiencia para este fin…”, etc., etc. 

Entendido como un ‘laboratorio social’, el TIHR está asociado desde sus orígenes a otros tantos de su misma condición, como el poderosísimo Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT, sus siglas en inglés), la Fundación Heritage, y varios otros más. Orgánicamente, está relacionado al Mercado Común Europeo (European Common Market, en inglés), el (Instituto Real de Asuntos Internacionales (en inglés, Royal Institute for International Affairs) y, claramente, al MI-5 o servicio secreto interno de Inglaterra. 

Durante la década de 1920, existió una entidad embrionaria de la TIHR llamada Tavistock Clinic, que dedicaba personal y cantidades ingentes de dineros a operaciones de control mental, tomando, para ello, a civiles y militares en calidad de retiro que, recientemente, habían participado en la Primera Guerra Mundial (1914-1919). De modo, que a través del Tavistock Clinic se intentó llegar a conclusiones que permitan saber cuándo una persona puede “perder el control mental y el contacto con la realidad anterior para dejarla indefensa ante nuevos estímulos” (La verdad de la Pandemia. Quiénes fueron y por qué, de Cristina Martín Jiménez, p. 92).  

 

La meta era lograr quebrar la fortaleza psicológica de los que eran sometidos a las tortuosas técnicas del Tavistock Clinic. ¿Para qué? Para controlar, en último y gran término, a las masas. Sus integrantes entonces, se propusieron “hallar las claves para modificar las percepciones individuales que alteran las creencias o los valores previos”, verbigracia: las tradiciones. 

UN MUNDO FELIZ: ENTRE EL LSD Y LOS BEATLES 

En la década de 1960, el ahora denominado Tavistock Institute of Human Relations (TIHR) ayudó a fomentar el consumo de drogas entre los jóvenes, poniendo énfasis en los ácidos lisérgicos (LSD), arma química perfectamente elaborada en la denominada “era hippie” que, lejos de “liberar” servía a los efectos de dispersar, confundir, controlar y manipular a sus consumidores. Esos consumidores fueron, por lo general, jóvenes. 

Lo que intuía el TIHR fue que, dosificándole las drogas, los jóvenes atenuarían su natural energía ilimitada propia de la vitalidad con que cuentan, razón suficiente para ponerle un freno a través de drogas sintéticas. Mientras más ‘zombies’ estén, mejor para quienes detentan el poder real de la política global. 

La invención del LSD fue obra de la firma farmacéutica de origen suizo Sandoz AG, cuya propiedad le correspondía al judío S. G. Warburg, un antiguo consejero del presidente de EE.UU., Franklin D. Roosevelt. Un trabajador de Sandoz AG, el químico Albert Hoffman, fue quien descubrió la ergotamina sintética (droga alucinógena), la cual sirvió como compuesto para crear el LSD y otros productos derivados. 

Junto a la actuación desembozada del TIHR también propulsó el desarrollo de la narcocultura del LSD el oscuro proyecto o programa MK Ultra, a través del cual hubieron de desembolsarse la friolera de U$S 25 millones para editar libros, componer temas musicales y desperdigar un estudiado léxico acorde a aquellos tiempos de ácidos perturbadores. 

Poster promocional del tema "Lucy and the Sky with Diamonds"
de Los Beatles (1967). Nótese la alusión al ácido lisérgico (LSD).

Esta “nueva cultura” se vio favorecida por una serie de palabras que el TIHR fomentó de modo extraordinario para ser apropiado por los incrédulos drogones. Así, aparecieron en el habla términos como “flower children”, “beatniks”, “hippies”, etc., etc., y hasta se volvió una ‘moda’ cierto uso desprejuiciado de ropa y, en los varones, el pelo largo poco higienizado, desparejo, grasiento.   

TIHR fue padre, junto al influyente Stanford Research Institute (SRI), del surgimiento de Los Beatles, quienes nacieron al influjo de la denominada “Operación Acuario”, suerte de experimento social previamente elaborado. Dicen Ricciardelli y Schmid: 

“Los Beatles eran  parte integrante de la “Operación Acuario”, de la que surgió “Imágenes Cambiantes del Hombre”, URH (489)-2150-Policy, Investigación Informe No. 4/4/74. Informe político preparado por SRI Center for the Study of Social Policy, del que es Director el Profesor Willis Harmon.” (Los Protocolos de la Corona Británica, del Vcom (R) VGM Horacio Ricciardelli y Luis E. Schmid, p. 459) 

Lo que introdujeron con su música Los Beatles, y tras ellos las numerosas bandas de música que bajo las nuevas reglas surgieron, se basó en la música con sistema 12-Atonal. ¿Qué es 12-Atonal? Señalan los autores precitados: “El Sistema 12-Atonal consistió en sonidos pesados, repetitivos, tomado de la música del culto de Dionisio y el sacerdocio de Baal por [Theodor] Adorno y recibió un sabor “moderno” de este amigo especial de la Reina de Inglaterra y el Comité 300” (Op. cit., p. 460). Adorno, recordemos, fue un judío-alemán y miembro conspicuo de la marxista Escuela de Frankfrut, pese a vivir cómodamente en Estados Unidos donde jamás fue molestado. Filósofo, musicólogo y psicólogo, Adorno, sin ir muy lejos, estuvo detrás de la composición de no pocos temas de Los Beatles, ya que aquél regresó de su exilio norteamericano y vivió en Europa durante casi toda la década de 1960, en pleno auge de la “beatlemanía”. Falleció en Suiza en 1969. 

Mientras esta estética nacía, y tomaba impulso, en Gran Bretaña, teniendo como uno de sus estandartes a Los Beatles, en Estados Unidos la importación del LSD fue factible merced al escritor y filósofo inglés Aldous Huxley, el autor de Un Mundo Feliz, donde primero se distribuyó en los campus de las universidades norteamericanas y, ahí nomás, en los conciertos de rock. Desde estos dos puntos, luego se expandió velozmente a toda la sociedad de aquel país. 

Quien no crea, pues, que TIHR ayudó a crear toda una reingeniería social capaz de contrarrestar la tradición cultural de sociedades enteras, entonces no observó cómo la mentada “revolución” dada en los años 60 del siglo XX fragmentó, y quebró, todas las pautas culturales anteriores a su aparición de modo abominable, acabando con una tradición occidental a manos de institutos globalistas creados para tal finalidad subversiva. 

 

Por Mil Federales Netos


jueves, 12 de mayo de 2011

KIRCHNERISMO S.A.: LA SOCIEDAD DE LA DROGA Y EL NARCOTRAFICO

Un mal ejemplo. Bolsitas con cocaína que fueron halladas en el automóvil de la Diputada de la Nación, Gladys Soto, del kirchnerista Frente para la Victoria, en abril de 2009.



Como nunca antes en la historia de nuestro país, el tema de las drogas y el narcotráfico ha tomado un auge jamás visto, acompañado, todo esto, de una impunidad que, justamente, consolida dicho crecimiento y lo hace imparable.

Los hombres que supuestamente deberían administrar e impartir justicia ya no existen, por ello cada implicado en un caso de narcotráfico apenas sí es interrogado o, directamente, ignorado por los estrados judiciales, quedando en la más impune libertad y brindando, dicho sea de paso, un pésimo y lamentable ejemplo para el resto de la sociedad. En este caso, ocurre que los grandes dirigentes narcotraficantes no son llevados a juicio alguno y, por ende, no son llevados a prisión por sus ilícitos. Al revés de lo que ocurre con los vendedores de drogas minoritarios, los cuales suelen recibir condenas y largos años de encarcelamientos.


SIN RADARES

Pasaron los funcionarios –uno más corrupto que otro- en el área del Ministerio de Defensa de la Nación, sin molestarse, siquiera, en remediar o enfrentar al narcotráfico que infecta a los hijos del pueblo argentino. Una interesante nota publicada por el diario “Clarín” el 16 de marzo de 2008, advertía de la vulnerabilidad del espacio aéreo argentino en materia de radarización. En una parte, señalaba:

“El control del sistema de radares cubre hoy apenas el 11% del espacio aéreo del territorio nacional. La comparación con los vecinos deja al descubierto el atraso en la materia: Brasil tiene bajo control casi la totalidad de su espacio aéreo. Chile el 60% y Perú, el 25%. Sólo Uruguay queda por debajo, con 5% (…)

“Los radares son los ojos de la Fuerza Aérea. Sin radares, estamos ciegos”, define una fuente aeronáutica consultada por Clarín”.


En la referida crónica, hay una leve referencia a la obsolescencia de los radares con que la Fuerza Aérea Argentina contaba –y cuenta- para hacer frente a los famosos vuelos clandestinos en pistas igualmente ilegales que transportan la droga. Se lee: “La Fuerza Aérea tiene tres (radares) del tipo móvil, de la década del ’70, emplazados en Río Gallegos, Resistencia y Posadas”.

Un ejemplo nos basta para sacar conclusiones concretas de la desidia y la vulnerabilidad de nuestros cielos. En los primeros meses de 2011, y de acuerdo a un informe emitido por la propia Fuerza Aérea Argentina (FAA), en el territorio de la provincia del Chaco operan 141 pistas de aterrizaje clandestinas que se utilizan para la importación de drogas. Y, volvemos a decir, en la capital de esa provincia, Resistencia, hay un radar de la década de 1970 que “controla” todo… Sin embargo, al hebreo gobernador chaqueño Jorge Milton Capitanich Popovich poco le importan estas cuestiones, tal vez porque considera que con el dinero del narcotráfico puede aspirar a la compra de voluntades que le permitan alcanzar un nuevo mandato que afiance al kirchnerismo en ese territorio del noreste argentino.

De todas formas, no hay que ser complacientes con las autoridades aéreas militares, pues varios de sus efectivos fueron cómplices de los cargamentos de cocaína que llevaban a Barcelona, España, los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá, detenidos desde enero de 2011 por los escalofriantes y millonarios dineros que hacían mediante la treta. De hecho, esa droga salía en vuelos clandestinos desde las mismas instalaciones del aeropuerto internacional de Ezeiza; el 1° de enero de 2011, los hermanos Juliá hicieron su último viaje, dado que fueron capturados apenas pusieron sus pies en España.

Otro dato más de la complicidad de los militares traidores de la Fuerza Aérea Argentina que permiten estos viajes, es que los hermanos Juliá eran hijos del extinto brigadier general José Juliá, jefe de la FAA durante la presidencia del agente internacional Carlos Saúl Menem. ¿Nadie sabía, dentro de esa fuerza, en qué andaban los hijos del brigadier general? Silencio cómplice y hermetismo.

‘COCINAS’ Y LABORATORIOS AL POR MAYOR

El masón Néstor Carlos Kirchner y, en especial, su viuda, la hebrea Cristina Fernández Wilhelm, se pueden jactar de haber logrado el aumento de algunos índices productivos, como el de las drogas. Y este gran aporte al país tiene varios socios: los dirigentes políticos, por un lado, porque su enmudecimiento permite el accionar libre de los narcotraficantes que ya abren ‘cocinas’ o laboratorios para la producción de las sustancias tóxicas. Por el otro lado, están los jefes ‘narcos’ quienes, apelando a su supina moralina, no dudan en establecerse en las provincias del país con sus artefactos para la elaboración de las drogas y, al tiempo que contaminan a los argentinos y todos aquellos que desean vivir en nuestra patria, llenan sus arcas y exportan sus negociados, por si faltara algo, en Europa, Estados Unidos o el resto de los países de Hispanoamérica.

En plena administración del finado Néstor Kirchner, junio de 2005, notamos el sensible aumento de las ‘cocinas’ de la droga. Una crónica del 5 de junio de ese mismo año, publicada por “La Nación”, afirmaba que “en la Argentina creció la producción de cocaína. Los 20 laboratorios desbaratados en 2004 así intentan demostrarlo. Son más del doble de los nueve que se habían descubierto en 2003”.

En 2004, es decir, el segundo año de gobierno kirchnerista, “se secuestraron 3061 kilogramos de cocaína en todo el país. Esa cifra representa sólo entre el cinco y el siete por ciento de toda la droga que circula en la Argentina, lo que permite colegir que, al menos, unas cincuenta toneladas de cocaína pasan por el país al año”.

Para marzo de 2005, se habían descubierto, en tres allanamientos realizados en distintos puntos del país, importantes cantidades de cocaína que estaban ya elaboradas y prestas para su comercialización: el primero, fue el descubrimiento dentro de un camión de mudanzas de 311 kilogramos de cocaína, en la localidad de Luján. El segundo allanamiento fue de 116 kilos de esa misma sustancia que estaban en poder de un grupo de policías de la provincia de Salta (en ese momento gobernaba Juan Carlos Romero, hijo de un antiguo narcotraficante cuyo nombre figura en algunos documentos de la DEA norteamericana por los años 80). El tercer hallazgo, ocurrido en La Quiaca, apuntó a una pareja de ecuatorianos que llevaban consigo 76 kilogramos de cocaína.

Este corto muestrario del año 2005, es bastante claro de los distintos sectores que participan del negocio ilegal de las drogas en la Argentina: narcotraficantes civiles, funcionarios gubernamentales (en el caso salteño, de la policía provincial) e hispanoamericanos que abren el juego y se encaraman en estos negociados que no reconocen ni patria ni fronteras.


POCA VOLUNTAD Y LOGROS KIRCHNERISTAS

Pero, acorde suben los índices productivos de las drogas en Argentina, así bajan también las ganas de luchar contra ese flagelo por parte de los delincuentes dirigentes que nos gobiernan.

Levantado por la agencia de espionaje WikiLeaks, nos enteramos que el 21 de enero de 2005, el entonces embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Lino Gutiérrez, expresó en un comunicado a sus superiores:
“En la conclusión algo sombría de la reunión [el entonces Ministro del Interior, Aníbal] Fernández opinó que “no podemos ganar” (la lucha contra los traficantes de drogas)”. Con voluntades como la del actual jefe de Gabinete de Ministros, el narcotráfico seguirá de fiesta en estas latitudes gauchas.

Para ahondar todavía más la falta de compromiso de Aníbal Domingo Fernández –otro funcionario que anduvo prófugo de la Justicia por 1994, por temas de drogas, cuando era Intendente de Quilmes-, en enero de 2009, el embajador norteamericano en Buenos Aires, Earl Wayne, destacó que aquél continuaba negando la presencia de Carteles extranjeros en Argentina… Esta información también la filtró en su momento WikiLeaks.

La actual configuración del mapa del narcotráfico en nuestro país encontró, en la todavía presidente Cristina Fernández Wilhelm de Kirchner, una benefactora. En octubre de 2009, el periodista Claudio Izaguirre escribía:

“Durante el gobierno de Cristina Kirchner se abandonó el control de fronteras, lo mismo en los lugares de mayor flujo de gente, donde los controles fueron al menos laxos. Proliferaron las pistas de aterrizajes clandestinas y el cielo de nuestro país se vio literalmente abandonado, dejando sin soberanía a nuestro espacio aéreo. Se atacó al SEDRONAR [Secretaría de Lucha contra la Drogadicción y el Narcotráfico] hasta el descuartizamiento. Proliferaron las cocinas o laboratorios clandestinos de elaboración de cocaína para exportación. Los Carteles de la droga delimitaron sus espacios de acción, haciéndose fuertes grupos peruanos, bolivianos, dominicanos, mexicanos y colombianos. Se despenalizó la tenencia de drogas y se incentivó el accionar de los grupos de “Reducción de Daños” que a través de folletería enseñaron a los niños cómo drogarse con éxito. Se permitió la existencia de revistas que enseñaron cómo plantar, cómo cuidar y cómo cosechar marihuana”.

Algunos activísimos responsables de la contaminación de nuestro pueblo tienen un sutil origen que los hace, cuanto menos, primos lejanos: Horacio Verbitsky, George Schwartz (mejor conocido como George Soros) y la ya nombrada –y complaciente- Cristina Fernández Wilhelm. Y personajes como los nombrados tienen ‘luz verde’ de parte de jueces federales que, como Norberto Oyarbide, se pasean por bailantas de mala muerte, con personajes de flojo talante, mientras los cargamentos de cocaína, éxtasis y otras yerbas, van y vienen como si nada, al tiempo que mueren por el consumo de ‘pasta base’ nuestros niños argentinos, y sin que haya culpables a la vista.