viernes, 28 de julio de 2017

GUSTAVO VERA, UN BANCADO POR EL JESUITISMO ANTIARGENTINO



Este detalle de un folleto díptico del año 2015 perteneció, como puede notarse, al sinvergüenza Gustavo Vera, el mismo que ahora, un lustro más tarde, va de candidato para Legislador por la Ciudad de Buenos Aires junto al impresentable delincuente y trastocador de índices, cuando no matón de albañal, Guillermo Mario Moreno.

Un dato los une: ambos forajidos son amigos de su Santidad el Papa Francisco, quien todavía tiene el ropaje de ciudadano argentino y no de líder universal o de representante de la feligresía católica del mundo. Se advertirá, claro, que Francisco es un jefe de Estado, por cuanto el Vaticano es un Estado en sí, con su representante, sus leyes (dogmas, en este caso), su ejército y su personal jerárquico-administrativo.

Nótese, para el caso, como el ala política de la Iglesia, el Partido Demócrata Cristiano de Capital Federal, ya auspiciaba -o, al menos, apoyaba- la candidatura de Gustavo Vera (véase el logotipo en el extremo inferior de la imagen).

¿Hay memoria en cuanto a los orígenes del Partido Demócrata Cristiano en nuestro país? Surge en 1954 amparado por los que, meses después, darán vida al ilegítimo gobierno de Facto autotitulado "Revolución Libertadora", y entre cuyos primeros dirigentes y afiliados se encontraban José Alfredo "Joe" Martínez de Hoz y Guido Di Tella (este último, futuro canciller entreguista de Carlos Saúl Menem). La curia -hay que decirlo- terminó por darle forma a su expresión política partidaria luego de prohibirse al peronismo, que se había fundado en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. Pues bien, cobijado bajo la democracia cristiana lo vemos, unas cuantas décadas más tarde, y apañado por el jesuitismo, a Gustavo Vera.



Por Un Descamisado Neto