lunes, 6 de junio de 2011

FMI Y BANCO MUNDIAL: LA "CIVILIZACION" DEL PODER MUNDIAL

Ficha policial del delincuente depravado Dominique Strauss-Kahn, ex presidente del Fondo Monetario Internacional.



Entroncado con el racismo que practican los masones y sionistas hebreos cuando de controlar a las sociedades del mundo se trata, sea a través de las corporaciones petroleras, financieras o banqueras, va ligada la vieja dicotomía de “civilización y barbarie” que un autoproclamado “maestro de América” insertó en la Argentina durante las primeras décadas del siglo XIX. En la era global, los conceptos utilizados fronteras adentro pasan a constituirse en rótulos universales más o menos coincidentes. Hoy se supone, forzosamente, que la “civilización” es una aliada de los tecnócratas y plutócratas que controlan y manejan los organismos multinacionales, y que la “barbarie” es todo aquello que no está en sintonía con toda esa runfla internacionalista.

Las instituciones del nuevo orden mundial son las mejores, nos dicen. Sus integrantes, los dirigentes más capacitados y probos del globo. Sus propósitos, los más loables, ingeniosos y democráticos. Aceptar tantas mentiras equivaldría a tener en cuenta sus parámetros de comportamiento, pues son perfectos. Y si le creyésemos al forajido Francis Fukuyama, la historia de la humanidad ya no podría crear nuevas ni superiores instituciones u organismos para mejorar el funcionamiento del planeta Tierra.

Con visión de estadistas, los militares ‘Carapintadas’ que produjeron el alzamiento militar del 3 de diciembre de 1990 dejaron impresos unos apuntes en los que fundamentaban el por qué habían decidido levantarse en armas. Los mismos se nutrían de una serie de puntos que, desarrollados de modo sintético y objetivo, dejaban ver cuáles serían las políticas a seguir por parte de los personeros de la tecnocracia mundial en contra de países como el nuestro, catalogado desde tiempo inmemorial como “subdesarrollado”. Era, en breves palabras, algo así como una cartilla en la que los militares nacionalistas traducían lo que el nuevo orden mundial iba a querer que el pueblo argentino realice para ser “civilizado”.


En esos apuntes se habla, por ejemplo, de la alteración que sufriríamos los habitantes del “subdesarrollo” (¿no es este léxico un eufemismo de “barbarie”?) en materia de Estados Psicológicos, en cuyo punto E, número 4, se lee: “Incentivación permanente del sexo como práctica animal, presentándolo siempre como sinónimo de goce y placer y no como un acto de amor ordenado a la procreación”. Y el número 6, decía: “Degradación de la mujer a la mínima expresión de “mujer objeto”. Más elocuente es el punto E, número 7, el cual está destinado a la “permanente incentivación a la comisión de delitos privados, cuyos ejemplos de violaciones, incestos y degeneraciones de todo tipo son exhibidos permanentemente en los programas y series televisivas”. Como se ve, estos son apenas tres puntos de un plan abominable engendrado por los racistas de la “civilización”.


HAS LO QUE YO DIGO…

Así, creando esa diferenciación entre los habitantes del mundo, el mundo hasta ahora ha vivido bajo las reglas de la especulación, la usura, la animalización, el robo, la canallada y la aniquilación. Es, recordemos, el panorama que nos dejan los que vienen ganando, o sea, los masones y los sionistas, los “civilizados”.

Sin embargo, muchas veces los que mandan caen en su propia medicina, a pesar de que cuando esto ocurre, los medios tratan de minimizar las consecuencias para no ensuciar “el buen nombre” de los que, caídos en desgracia, deciden qué políticas deben aplicar los países del “subdesarrollo” para ser libres y democráticos…

Un delincuente financiero de guante blanco, Dominique Strauss-Kahn, tiene una vida sexual depravada que guarda íntima relación con lo predicado en el punto E, número 7. Casi a mediados de mayo de 2011, Strauss-Kahn demostró ser un bárbaro al que ni la cultura que puede tener encima ni su afán de lector empedernido le sirvieron para ser un benefactor de la humanidad, así dudáramos de esto último desde que aceptó ser presidente del siniestro FMI (Fondo Monetario Internacional).


Hablar del “ocaso político de Strauss-Kahn”, como lo hiciera el periódico liberal “La Nación” el domingo 22 de mayo de 2011, significa quitarse de encima un lastre para toda la humanidad, sea pobre o rica, pero también equivale a descifrar que, en efecto, los funcionarios del poder mundial son el reflejo de lo que Strauss-Kahn llevó a cabo contra una empleada de limpieza de origen africano, pobre ella, que trabajaba en el organismo que él presidía, a la que privó de su libertad y atacó sexualmente con intenciones de violarla.

El desequilibrado Dominique Strauss-Kahn tuvo un caso parecido en 2008.
“En el FMI –dice el reporte de “La Nación” del 22 de mayo- tuvo una relación con una colega más joven en 2008. Fue su única relación investigada públicamente y una pesquisa realizada por abogados externos concluyó que la relación fue consensuada. Pero la mujer en cuestión dijo que Strauss-Kahn era “un hombre con un problema que puede hacer que esté mal preparado para dirigir una institución en la que mujeres trabajan bajo su mando”. Esa alerta ahora parece profética”.

La mujer con la que en 2008 tuvo un romance clandestino se llamaba Piroska Nagy, quien por entonces era la esposa del hebreo Mario Blejer, ex presidente del BCRA (Banco Central de la República Argentina) en 2002. Para hacer patente la moralina del delincuente “civilizado” Strauss-Kahn, suficiente decir que cuando se entregó al frenesí sexual estaba casado con una periodista francesa de televisión de nombre Anne Sinclair.


PAUL WOLFOWITZ, NINGUNA EXCEPCION

En el Banco Mundial, otro organismo dedicado a ejercer el control económico del globo terráqueo, también encontramos a personajes que caen en los vicios que ellos mismos se encargan de propagar al mundo “bárbaro” del “subdesarrollo”.

Tras ocupar el puesto número 2 del Pentágono, en cuyo rol le tocó la maquiavélica misión de ser el responsable de la estrategia militar de la Casa Blanca (en tiempos de George Bush hijo) en Irak y Afganistán, Paul Wolfowitz fue elegido para presidir el Banco Mundial, organismo plutocrático nacido al calor de las negociaciones sinárquicas entre comunistas y liberales capitalistas en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. El sionista judío Wolfowitz asumió el nuevo cargo el 1° de junio de 2005.

Poco antes de cumplir su segundo año al frente del Banco Mundial, el criminal sionista se vio envuelto en un tema de polleras. El 7 de abril de 2007, expresaba “La Nación” en un reporte:


“El consejo del Banco Mundial (BM) informó que está investigando si la promoción de una mujer involucrada con el presidente de la entidad, Paul Wolfowitz, posiblemente violó las reglas de contratación del personal, según una nota enviada a los empleados del organismo de crédito.

El consejo, constituido por representantes y consejeros de los 185 países miembros del banco que monitorean sus operaciones diarias, dijo en la nota fechada el 5 del actual que se había reunido “en relación a una posible violación de las reglas del personal a favor de un miembro cercanamente vinculado con el presidente”.

La controversia surgió esta semana cuando la asociación de personal del BM cuestionó la promoción y el aumento de sueldo de Shaha Riza, que obtuvo una asignación externa al banco en el Departamento de Estado de Estados Unidos en septiembre de 2005, cuando su relación con Wolfowitz se volvió pública”.


Aunque en apariencia, el caso del criminal de Guerra Paul Wolfowitz sea más leve al que le tocó en suerte a Strauss-Kahn, el asunto con Shaha Riza le costó la presidencia del organismo en junio de 2007, siendo reemplazado por Robert Zoellick, otro ‘duro’ de la Casa Blanca y fiel colaborador del también criminal de Guerra y presidente de Estados Unidos, George Bush hijo.


LOS ORGANISMOS ECONOMICOS DE BAPHOMET

Baphomet, representación de Lucifer y figura panteística del Gran Todo, venerado por los cabalistas judíos, los Templarios y los masones, posee sobre el planeta Tierra, en el presente histórico de la humanidad, dos organismos ‘de superficie’ que tienen como misión el control económico de los países del mundo. Veámoslos por parte.

El economista Walter Graziano en su obra “Hitler ganó la guerra”, esto refiere acerca del FMI (Fondo Monetario Internacional):


“La función del FMI era, en aquella época, ayudar a mantener un esquema de paridades de cambio fijas contra el oro. En el caso de muchos países subdesarrollados, que poseían pocas reservas de oro y divisas, y que emitían fuertes cantidades de papel moneda, lo que a veces provocaba inflación, el objetivo del FMI era generalmente prestarles a fin de que pudieran realizar sus pagos externos a cambio de un ajuste interno y de una devaluación de su moneda comparable con el grado de emisión monetaria e inflación que dichos países habían padecido antes. De esta forma, el objetivo del FMI en realidad no era otra cosa que mantener a la vez inalterado el sistema de pagos internacionales y las relaciones de precios relativos entre las naciones del mundo. Este concepto, que muchas veces permanece a oscuras, implicaba en realidad decidir tácitamente qué países debían industrializarse y cuáles no, y poseía un efecto a la vez determinante en la distribución mundial del ingreso”.

Y sobre el Banco Mundial, dice lo siguiente:

“La situación del BIRF (Banco Mundial) es aún más clara de comprender. Directamente esta entidad financia proyectos de inversión que los países luego deben contratar con grandes corporaciones privadas situadas precisamente en los países de elite. (…) Esta entidad presta fondos a los países subdesarrollados para que realicen proyectos de inversión. Pero la independencia de estos países a la hora de realizar las contrataciones y licitaciones para dichas inversiones es muy limitada. Nuevamente, son los medianos y pequeños los que subsidian la ganancia de los grandes”.

Dominique Strauss-Kahn y Paul Wolfowitz son bárbaros que se disfrazan de “civilizados”, todopoderosos y expertos en lo suyo. Los organismos para los cuales trabajaron (robaron) poseen en su haber una larga lista de holocaustos que no tienen el eco que merecen en los medios de comunicación de la Sinarquía Internacional. Nada pueden dejarle u ofrecerle al mundo más que muerte, miseria, depravación y salvajismo. Que nadie los olvide
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4 comentarios:

Isidro Irazusta dijo...

Walter Graziano es muy ignorante en temas relacionados a Adolf Hitler y el Nazismo.

Anónimo dijo...

No se que quiere decir con "Hitler ganó la guerra"...ojalá hubiera sido así como dice el título del libro, pero la ignorancia da para todo.
Este libro patrocinado por judios intelectualoides de la izquierda muchas veces es tomado como fuente por nacionalistas! es así, DA PARA TODO, TODO ES LO MISMO Y TODO ES RELATIVO, TODO ES IGUAL, NADA ES MEJOR, simplemente.

Isidro Irazusta dijo...

Anónimo,

Coincido plenamente con usted.

Isidro Irazusta dijo...

Es IMPRESCINDIBLE leer:

"EL ENIGMA CAPITALISTA" de Joaquín Bochaca.