domingo, 4 de abril de 2010

JOSE ALFREDO MARTINEZ DE HOZ Y GUILLERMO SUAREZ MASON: ENTRE LA MASONERIA Y LA ENTREGA (PARTE II)

26 de agosto de 1976: el general Suárez Mason parlamenta con José Alfredo Martínez de Hoz.

Nos referimos en la publicación anterior al delincuente traidor José Alfredo Martínez de Hoz, a quien desenmascaramos como un masón traidor y como uno de los artífices de la desindustrialización nacional y del achicamiento infame del Estado Nación. Llega el momento de hacer algunas referencias, en igual encuadramiento, sobre el influyente general Carlos Guillermo Suárez Mason.

Para empezar con firmeza –y con pruebas irrefutables- diremos que el traidor Suárez Mason fue miembro de la masonería. Cuando en marzo de 1981 fue allanada Villa “Wanda” en Arezzo, Italia, propiedad del gran maestre Licio Gelli, se encontraron los listados completos con los nombres de los miembros de la Logia Propaganda Due (P-2). Ahí figuraba del siguiente modo:
“SUAREZ MASON CARLOS – Buenos Aires. General argentino. Código E 18.77, fascículo 0609”.

Haber estado en la masonería cuando ejercía funciones de alta jerarquía durante el liberal Proceso de Reorganización Nacional, no era un dato menor. Fue interventor de la empresa estatal YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), encargado, como veremos más adelante, de generarle déficit a sus cuentas para privatizarla a futuro. Como todos saben, el traidor delincuente Carlos Saúl Menem se encargará de rematar YPF en septiembre de 1992, con la anuencia, entre otros, del entonces gobernador de Santa Cruz, Néstor Carlos Kirchner.

Su vocación siempre estuvo ligada a organizar y participar en cualquier golpe de Estado que se estuviera preparando. Con apenas 27 años de edad, Carlos Guillermo Suárez Mason participó del intento de golpe de Estado de 1951 contra el teniente general Juan Perón. Su cobardía lo condujo a exiliarse en Montevideo, Uruguay, hasta septiembre de 1955, donde fue recibido en Buenos Aires con todos los honores por haber querido voltear ilegalmente un gobierno constitucional.

Desde finales de 1975 y hasta 1979 –cuando pasó a la jefatura de YPF-, Suárez Mason estuvo como jefe del Cuerpo I del Ejército Argentino. Una nota del diario “Clarín” del 22 de junio de 2005, señala lo que sigue:
“Suárez Mason luego pasó a integrar los directorios de YPF y Bridas. Desde YPF endeudó a la empresa más de 142 veces para sostener no sólo la tablita financiera de Martínez de Hoz, sino para acumular vínculos económicos y negocios con el mundo de la P2, la logia masónica de Licio Gelli, amistad mafiosa que compartía con Massera”.


GELLI, BULGHERONI Y SUAREZ MASON: DESTRUCCION DEL PETROLEO NACIONAL

Hoy notamos la impunidad con que Inglaterra explota los recursos petroleros argentinos del Atlántico Sur. El siglo XXI nos encuentra sin una empresa estatal petrolera, situación que, como vamos a explicar, se origina a partir de que el señor Carlos Guillermo Suárez Mason interviene YPF en 1979.

Si nos remontamos a la historia de la familia Bulgheroni, en 1913 comienzan en el rubro de los ramos generales y acopio de cereales. Aquélla se mantuvo en estas actividades hasta 1948, y pegan el salto a la industria petrolera durante el gobierno de Arturo Frondizi, formando la compañía Bridas Petrolera.

Gran Maestre de la logia masónica Propaganda Due (P-2), Licio Gelli. Fue detenido el 13 de septiembre de 1982 en Ginebra, Suiza. En marzo de 1981 se encontraron los listados con los nombres de quienes pertenecieron a su logia, entre los que estaban Carlos Guillermo Suárez Mason, José López Rega y Emilio Eduardo Massera.

Para 1959, los Bulgheroni firman un contrato con YPF en Comodoro Rivadavia, el cual “constituyó al parecer la primera experiencia petrolera de Bridas”, señala la obra “Historia de la Logia Masónica P-2” de Martín Berger. Este contrato le abrió las puertas para hacer contratos con multinacionales petroleras tales como Pan American Oil Co., la Cactus Dilling Corporation de Texas, la Homi Siaki Production Co., etc., etc.

En la revista “Masonería”, N°5 (1983), páginas 12 y 13, se lee esto que transcribimos a continuación: “Pero el Imperio Bulgheroni no limita sus actividades tan sólo a la venta de baratijas a los campesinos de la zona de Rufino y a la explotación de petróleo. Olvidando aquello de ‘zapatero a tus zapatos’, como tantos otros empresarios argentinos en los últimos años, cuya muestra más acabada fue Salimei Sasetru, Bulgheroni, por medio de Bridas, expande sus actividades a la industria papelera, instalando una enorme y flamante fábrica en Tucumán; aparece vinculada con la construcción de autopistas y estaría asociada, con otras empresas ‘argentinas’, a uno de los consorcios que se disputan en estos momentos la construcción del dique de Yaciretá”.

Hicimos esta reseña sobre la familia Bulgheroni para dar cuenta del rol que le cupo asumir al general Suárez Mason cuando se hizo cargo de YPF. Consolidado el clan Bulgheroni como una de las mayores firmas petroleras del país, cuando en 1976 irrumpen los militares de signo liberal en el poder quieren hacer negocios con Bridas. Para ello, en 1979 Guillermo Suárez Mason entra a trabajar en Bridas Petrolera con un cargo elevado.

Refiere la obra de Martín Berger: “Para esta época [año 1979], Bridas había logrado, en conjunción con grandes empresas petroleras internacionales, ganar la licitación de una de las áreas para explotar el petróleo submarino en las aguas australes.

“El presidente Viola, vistos los grandes conocimientos petroleros adquiridos por el general Suárez Mason durante los breves meses de su gestión en Bridas, lo designó Interventor en YPF, empresa destinada a ser privatizada, en el aspecto periférico al menos. Es decir, que deberá entregar las áreas ya en explotación o con comprobada existencia de hidrocarburos, a las empresas privadas. Lo que restaría de YPF, se dedicaría, en base a los dineros públicos, a iniciar la exploración de las existencias petroleras en otras áreas, que como se sabe es el rubro que produce más gastos. Si se descubren nuevos yacimientos, los mismos pasarían a las empresas privadas. Esto significa la ‘privatización periférica’”.


Como vemos, la privatización (entrega) que hizo Carlos Saúl Menem de YPF en 1992, comenzó lenta pero progresivamente en 1979, beneficiándose a empresas privadas como Bridas (de la familia Bulgheroni) y generándose, adrede, déficit en las cuentas de la orgullosa empresa del Estado que supo ser YPF. En este punto es que se unen dos Altos e Infames Traidores a Dios y la Patria (Carlos Guillermo Suárez Mason y José Alfredo Martínez de Hoz) para emprender el aniquilamiento del aparato productivo nacional y el completo achicamiento del Estado Nación, tal cual hoy lo seguimos viendo y padeciendo.

Por lo menos hasta 1981, el gran maestre Licio Gelli solía visitar la empresa Bridas Petrolera, incluso en épocas en que el general Suárez Mason ocupaba un importante cargo en la misma. El afán de amasar fortunas a cambio de la destrucción de los resortes económicos y productivos nacionales, objetivo éste perseguido por la Logia Masónica P-2, hizo que Suárez Mason colaborara y se iniciara como ‘hermano’ logiado bajo el mando de Licio Gelli. En otro rito y en otra logia, habría de hacer lo mismo José Alfredo Martínez de Hoz, el ministro de Economía de una de las peores administraciones que tuvo el país en su historia.

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