domingo, 21 de diciembre de 2008

LO QUE DICIEMBRE DE 2001 NOS DEJO


Las fuentes consultadas, y que a nosotros para esta nota nos interesó urgar, tienen una triste coincidencia en el mes de diciembre, que en el presente año 2008 ya está despidiéndose para siempre. En diciembre de 1828 asesinaban los bárbaros unitarios al coronel Dorrego en Navarro, provincia de Buenos Aires, tras un combate en el que cayeron varios centenares de prisioneros, la inmensa mayoría gauchos de la campaña que sirvieron en las guerras de la Independencia. Una escapada milagrosa a Santa Fe hizo que entre aquellos desgraciados no se encontrara el futuro Restaurador de las Leyes, don Juan Manuel de Rosas.

El famoso lema "Salvajes Unitarios" también se origina, al parecer, por los sucesos de diciembre de 1828. Una parte de la excelente nota publicada por el compatriota Patricio Mircovich en el boletín "Perón... Vence al Tiempo", Año 4, N°34 de septiembre de 2007, y cuyo título era "¿Barbarie Federal y Civilización Unitaria? No mientas más Sarmiento", decía así: "[En diciembre de 1828] una locura homicida se apodera de los más dignos militares, matan gauchos, les hacen cavar sus mismas fosas, los atan a los cañones para destrozarlos con la metralla, matan gente a hachazos". El número de prisioneros federales asesinados por los "civilizados" unitarios se aproximó a los 1000.

Hacia 1844, por ejemplo, las fuerzas unitarias quedaron bajo el mando del delincuente Fructuoso Rivera, con grado de general y tras retirarse el general José María "el manco" Paz de la jefatura. Colocado todo el empeño para poder invadir la Confederación Argentina cuya soberanía afirmaba Juan Manuel de Rosas, Rivera y su ministro de Guerra, Melchor Pacheco y Obes, ambos fugados al Uruguay, decidieron dictar decretos "civilizados" como los que siguen:

1) Todo oriental o vecino de esta República que sea tomado con las armas en la mano será fusilado en el acto y por la espalda.

2) Serán irremisiblemente pasados por las armas todos los individuos del ejército de Rosas que sean aprehendidos y pertenecieran a clase de jefe u oficial.

El general Paz, luego de su victoria en Oncativo, Córdoba, ante las fuerzas federales de Facundo Quiroga y Juan Bautista Bustos, mató a otros 2500 prisioneros. En sus célebres "Memorias de un Soldado", escribió: "Mata aquí, mata allá, mata acullá, mata en todas partes...no había que dejar vivo a ninguno de los que pillásemos...y al cabo de dos meses quedó todo sosegado".

Aquí nomás, los salvajes unitarios, hijos putativos del liberalismo político, se cargaron 3500 federales por fuera de las batallas propiamente dichas. El traidor Justo José de Urquiza, inmediatamente después del 3 de febrero de 1852, dio rienda suelta a una carnicería insólita en Buenos Aires. Relataba el episodio José María Rosa en su famosa obra "Historia Argentina": "Después del 3 de febrero de 1852 escenas de sangre se sucedieron en el campo de batalla. El coronel oriental León Palleja, o sus tropas, dieron muerte en la casa de Caseros al médico y poeta Claudio Mamerto Cuenca por el solo delito de atender a los heridos federales; al atardecer Martín Santa Coloma era apresado en el camino de Santos Lugares y degollado por orden de Urquiza. Chilavert, que entregó su espada en su batería, será llevado ante Urquiza que lo reclamaba; después de una conversación a solas, Urquiza descompuesto de ira ordenó que lo fusilaran por la espalda. Los integrantes del regimiento sublevado en el Espinillo [el del coronel Aquino] fueron colgados de los árboles de entrada de Palermo donde Urquiza instaló su residencia".

Luego de las batallas de Caseros (1852) y de Pavón (1861), el noroeste argentino fue protagonista y testigo de las mayores atrocidades contra los gauchos federales montoneros que resistieron a sangre y fuego las hordas militares mitristas. No hay, hasta el día de hoy, un cálculo real de los asesinatos cometidos contra los paisanos hechos prisioneros por los unitarios, que bien se estiman en varios miles.

Tanta barbarie fue denunciada por el revisionismo histórico pero, en los hechos reales, ninguno pagó con su vida el crimen premeditado. Una treta de la que siempre se valieron los mismos que, desde aspectos meramente económicos, instalan en el mundo crisis financieras abrumadoras.

Por estos días se cumplieron 7 años desde que se desató la crisis (o robo, según se lo interprete) de diciembre de 2001 que causó, como la portada del diario "La Nación" del sábado 8 de octubre de 2005 lo señala, unas 20.000 víctimas mortales. ¿Gozan, como en el pasado los criminales unitarios salvajes, de impunidad los que asesinaron a 20 mil compatriotas en el año 2001? ¿Quiénes fueron? ¿Por dónde andan? ¿Por qué la gente se olvidó de esta masacre acontecida en democracia? ¿Por qué "festejar" los execrables 25 años de "democracia" sin acordarse de los asesinatos que en ella se sucedieron por obra y gracia de sus ejecutores?


20 MIL ASESINADOS EN DICIEMBRE DE 2001. ¿QUIEN VELA POR SUS DD.HH.?

A pesar de que el común de la gente ya no recuerda a los que generaron las condiciones para el asesinato de 20.000 argentinos por la crisis financiera de finales del año 2001, y cuya prolongación se ha manifestado hasta el presente porque en temporadas de superávit fiscal lo único que se ha hecho con ese excedente fue enriquecer economías particulares, nosotros queremos rememorar algunos nombres de los responsables.

La actual coordinadora general de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Felisa Josefina Miceli, esa forajida, en la época del "corralito financiero" era la Vicepresidente 1° de ABAPPRA (Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina). En rigor de esto que ponemos, véase el siguiente enlace que contiene el prontuario de la ex ministra de Economía de Néstor Kirchner: http://ciriaco-cuitinio-vuelve.blogspot.com/2007/09/felisa-josefina-miceli-delincuente-e.html.

La nota que corresponde al periódico "La Nación" del 8 de octubre de 205 señalaba que "en silencio, el deterioro hospitalario causado por el derrumbe de la economía local produjo 20.000 muertes cardíacas más que lo habitual, entre abril de 1999 y diciembre de 2002, período en el que el estrés y la depresión sin contención social provocaron 10.000 infartos más, pero no fatales". ¿Acaso los hospitales públicos están, hoy por hoy, en mejores condiciones que en la etapa donde se produjo el asesinato de 20.000 compatriotas? Seguimos: "Así lo demuestra el primer estudio que relaciona mortalidad y crisis no provocada por guerras, ataques terroristas o desastres naturales, realizado por investigadores de la Fundación Favaloro y de la Universidad de Massachussetts, Estados Unidos". Aquí también se ve lo que alguna vez dijo el siniestro Mariano Grondona, con eso de que "a nosotros los liberales nos importó siempre más la flotación del dólar que la flotación de cadáveres".

En otro párrafo del genocidio de diciembre de 2001, dice así: "Los investigadores observaron también que en medio de la crisis los médicos debieron retroceder en el tiempo en las técnicas utilizadas: aumentaron las cirugías, disminuyó la prescripción de drogas de última generación y se realizaron menos angioplastias y estudios complementarios, como las ecografías, por falta de papel para imprimir las imágenes y los resultados". ¿Pero es que el pueblo no se acuerda de todo esto que vuelve a elegir y aplaudir a los dirigentes asesinos que se enquistan en los cargos públicos?

Otro criminal que sigue suelto y de cuyo protagonismo en el aquelarre se omite decirlo por los medios fue el ex ministro de Economía de Onganía y Galtieri, José María Dagnino Pastore, quien se desempeñaba como presidente del Banco Sudameris. Cuando detonó la crisis, estafó a sus clientes no devolviéndoles los depósitos que éstos habían realizado en la entidad bancaria fraudulenta: http://ciriaco-cuitinio-vuelve.blogspot.com/2008/01/jose-maria-dagnino-pastore-delincuente_16.html.

Felisa Josefina Miceli aparece en el extremo izquierdo de la imagen, en un acto subversivo de la ya lucrativa Asociación Madres de Plaza de Mayo. Ella debe ser juzgada por genocida.

Para ir cerrando este posteo, quisimos trazar un paralelismo entre el olvido hacia los criminales unitarios de ayer y los continuadores liberales de hoy. Nunca nadie los juzgó, por eso en la actualidad los unitarios son "próceres" y la economía liberal capitalista "la única viable" en el mundo.

En un breve lapso de tiempo, la democracia liberal-marxista se cobró 20.000 vidas, y si le sumamos las que caen diariamente por efectos de la delincuencia, la liberación de la droga o la corrupción generalizada de los falsos representantes del pueblo, notaremos que los cerca de 8000 muertos desaparecidos del liberal Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) quedan seriamente disminuidos. Y ojo, nunca fuimos ni seremos "procesistas", que quede claro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Señores: Excelente su página. Ya lo hice y perdón por el atrevimiento, de tomar sin autorización algunos artículos de su bloggers, citando la fuente.
El Apuntador:
www.reconquistasantiago.blogspot.com
reconquistasantiago@gmail.com
Un abrazo

Agencia Informativa "Ciriaco Cuitiño" dijo...

Estimados compatriotas de Reconquista Santiago, no hay problemas en tomar artículos que desde este espacio se elaboran, siempre que la fuente sea citada, como hemos comprobado ustedes hacen.

Sin otro particular, les hacemos llegar un afectuoso saludo en Dios y en Patria, al tiempo que les deseamos muchas felicidades.

Agencia Informativa "Ciriaco Cuitiño"

Anónimo dijo...

Muchas Gracias. Visitamos siempre la página. Un fraternal abrazo y Felices Fiestas.
VIVA LA PATRIA!
VIVA LA SANTA FEDERACION!
MUERAN LOS SALVAJES UNITARIOS
RELIGIÓN O MUERTE!