
lunes, 27 de abril de 2009
VIAJES A ISRAEL O NUEVA YORK, PARA CUIDAR LOS CARGOS Y ENTREGAR LA PATRIA (2003-2006 / PARTE I)

jueves, 16 de abril de 2009
ATENTADOS TERRORISTAS DEL 15 DE ABRIL DE 1953: LAS ORGANIZACIONES DE "DD.HH." SUBVERSIVAS NO SE EXPLAYARON...

Fue aquél mismo día pero del año 1953 cuando dos bombas de fabricación casera fueron detonadas durante un discurso a plaza llena del teniente general Juan Domingo Perón, en la plaza de Mayo. El motor de aquella concurrencia había sido promovido por la entonces honesta C.G.T. (Confederación General del Trabajo).
La primera explosión tuvo su epicentro en las instalaciones del Hotel "Mayo", que se situaba en la intersección de las calles Hipólito Yrigoyen y Avenida Rivadavia, a metros de la histórica plaza. De acuerdo a estimaciones y crónicas de los periódicos y revistas de la época, esta primera bomba contenía entre 30 y 50 cartuchos de gelignita. En esos días, dicho hotel se encontraba en refacciones, por lo que nada le costó a los terroristas infiltrarse en las obras y dejar depositado allí el artefacto explosivo.
La segunda explosión fue más estruendosa y mortífera. Detonó en la estación "Plaza de Mayo" de la línea "A" de subterráneos con una carga de 100 cartuchos de gelignita, y fue aquí donde se produjo la mayor cantidad de víctimas fatales. Una tercera bomba, que había sido puesta por los delincuentes criminales también dentro del Hotel "Mayo", y que contenía 50 cartuchos de gelignita, no estalló, que de haberlo hecho mayores daños habría provocado en el pueblo reunido para escuchar la oratoria de Perón.
El presidente de la Nación debió interrumpir, lógicamente, su discurso ante tamaña manifestación de la incivilidad, acuñando algunas frases, a nuestro juicio, lógicas para esos momentos de caos, muerte y barbarie. Llamaba a los descamisados de la Patria, quienes desde hacía un rato gritaban "¡lena, leña, leña!", a que "eso de la leña que ustedes me aconsejan, ¿por qué no empiezan ustedes a darla?".
El teniente general Perón dijo en esa misma ocasión, que los responsables serían individualizados, y de hecho fue así. Los cobardes asesinos fueron identificados y llevados a la cárcel. Confesaron sus crímenes, y la historia ha sabido sus nombres: Carlos Alberto González Dogliotti, Arturo Mathov y Roque Guillermo Carranza.
La estúpida desmemoria del pueblo en su conjunto, más la "justicia" parcial que juzga solamente algunos crímenes contra la humanidad -léase, los llevados a cabo únicamente contra la delincuencia subversiva de los años 60 y 70-, permitió que los terroristas delincuentes de abril de 1953 ocuparan, en las décadas siguientes, cargos políticos preponderantes, algunos de los cuales fueron amparados por el masón y gramsciano "padre de la democracia" Raúl Ricardo Alfonsín Foulkes...
Roque Guillermo Carranza fue ministro de Alfonsín en dos oportunidades: A) fue ministro de Obras y Servicios Públicos de 1983 al 25 de mayo de 1985, y B) fue ministro de Defensa desde el 27 de mayo de 1985 hasta el 8 de febrero de 1986. Además de eso, hoy, en pleno siglo XXI, una estación de subterráneos de Capital Federal lleva el nombre de este criminal demente. Hablamos de la estación "Roque Guillermo Carranza" de la línea "D" de subtes de la ciudad capital, que fuera inaugurada poco después de su tranquila muerte, el 29 de diciembre de 1987 por el forajido Raúl Ricardo Alfonsín Foulkes. Un dato más: el nombre "Roque Carranza" reemplazó al de "General Savio", que fue el primer nombre puesto para dicha estación. Un militar patriota e industrialista por un delincuente subversivo terrorista...
Arturo Mathov, por su parte, llegó a ser diputado nacional por la UCRP (Unión Cívica Radical del Pueblo), cuando los años de la década de 1960 y en tiempos de la presidencia de Arturo Frondizi. No hay dato precisos acerca del tercer implicado en los atentados de 1953, Carlos Alberto González Dogliotti.
Juzgado con infamante malicia y desacierto como "dictador", o bien, tildado su gobierno como de "tiranía", Juan Domingo Perón logró encarcelar a los 3 delincuentes para, finalmente, ser aministiados por aquél en junio de 1955. Una actitud lo suficientemente "déspota" y "tiránica" la del general Perón...
Ante el quincuagésimo sexto (56°) aniversario de los execrables atentados que dejaron un saldo de 5 civiles muertos (Santa Festigiata de D'amico -84 años de edad-, Mario Pérez, León David Roumeaux, Osvaldo Mouché y Salvador Manes), 93 personas heridas y 19 con lesiones de por vida, las mentadas "organizaciones de DD.HH." de signo marxista no han salido en defensa de los familiares de los damnificados cegados por las explosiones de antaño. Ni siquiera se los recuerda a aquéllos.
No hace falta aclarar que solamente "algunas" muertes son consideradas en el terreno político, como que es cierto también que hay muertes y asesinatos "distintos" entre sí, según la óptica reprobable de los que ganan dinero con los decesos en este terreno. Unos tienen prensa, los otros no. La abundancia o carencia de billetes puede que sea la variable que indica o señala una u otra alternativa.
viernes, 3 de abril de 2009
FELIPE CARLOS SOLA: DELINCUENTE Y ALTO E INFAME TRAIDOR A DIOS Y LA PATRIA

- Felipe Carlos Solá nació el 23 de julio de 1950.
- Corrupto de larga data en la política argentina, fue discípulo de los traidores Carlos Saúl Menem, Eduardo Alberto Duhalde y Carlos Néstor Kirchner.
- En 1989 y 1991, fue secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación del ladrón Carlos Saúl Menem.
- Desde 1991 hasta 1993, se desempeñó como diputado nacional, también en pleno menemismo entreguista.
- De 1993 a 1999, es decir, en la transición del primero al segundo mandato del agente internacional Carlos Saúl Menem, el servil Felipe Solá volvió a ser el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, y fue en esta etapa donde el delincuente Solá otorgó fraudulentos permisos de pesca a buques extranjeros depredadores para que estén en el Mar Argentino, a cambio, desde luego, de coimas y negociados millonarios.
- En 1999, Felipe Carlos Solá fue vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, acompañando a Carlos Federico Ruckauf, hasta que promediando el 2002 éste renuncia como gobernador bonaerense para pasar a ser ministro de Relaciones Exteriores del entonces presidente Duhalde.
- Desde el 3 de enero de 2002 y hasta diciembre de 2007, Solá fue gobernador de la Provincia de Buenos Aires, siendo reelegido en 2003, gracias a su estrecha colaboración con Eduardo Alberto "papa porro" Duhalde, que era, como se ha dicho, presidente de la Nación.
- De marzo de 2003 hasta diciembre de 2007, respondió incondicionalmente a Néstor Carlos Kirchner, que había sucedido a Duhalde en la presidencia.
DESTRUCCION DE LOS RECURSOS MARITIMOS ARGENTINOS, GRACIAS A FELIPE SOLA
Una investigación realizada por el patriota y oficial marino mercante Roberto V. Maturana, éste decía que a partir de 1991, cuando asume en la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Felipe Solá, la provincia de Buenos Aires participaba con el 60% de las capturas totales, mientras que la mortalidad de peces ese año había trepado a un 25% más que en años anteriores. "La sobrepesca era ya un gravísimo problema durante la primera incursión de Felipe Solá en el sector", arriesga Maturana.
Por ejemplo, en 1995, ya durante su segundo período como secretario de Pesca del cretino ladrón Carlos Menem, "el informe del Proyecto "Observadores a Bordo" del INIDEP (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero), constató un elevado nivel de descarte por exceso de materia prima a bordo. También verificó una diferencia del 61,9% entre la información recogida a bordo y el parte de pesca; la diferencia constituye el descarte. El ingeniero Solá sabía que se tiraban al mar 50 toneladas diarias de pescado fresco", continúa informando el investigador Maturana.
Otra interesante opinión la vierte Guillermo Cañete, de Fundación Vida Silvestre, en una nota del diario "La Nación" del 28 de septiembre de 2008: "Hasta principios de los noventa sobraba pescado. Era una pesca centrada, básicamente, en la captura de merluza. Pero durante los noventa estalló la industria, se expandió geográficamente y se extendió a muchas otras especies. Por eso, hoy tenemos la mayoría de nuestros recursos explotados y, en algunos casos, sobreexplotados".
Compromete al delincuente camaleónico Felipe Carlos Solá esta otra sentencia, proveniente de Ernesto Godelman, de CeDePesca: "Por aquellos años [en los cuales Solá fue secretario de Pesca de la Nación] se permitió la entrada indiscriminada de más de sesenta buques congeladores procedentes de la Unión Europea a pescar en aguas argentinas. Durante todo ese proceso hubo enormes irregularidades, por ejemplo, para el otorgamiento de los permisos de pesca. Ello incrementó sustancialmente la capacidad de pesca de la flota argentina". De esta manera, "mientras que se esperaba que el ingreso de buques extranjeros significara la modernización de la flota local, lo que sucedió en realidad fue que la flota se amplió. Las empresas locales que debían transferirles sus propios permisos no dejaban de pescar, como estipulaba la ley. Entonces, la transferencia de permisos se convirtió, prácticamente, en una duplicación". Fíjense el desastre administrativo que impuso el forajido traidor de Felipe Carlos Solá. Pero hay más datos escalofriantes.
Ya en 1995, se sabe que los buques pescan con permisos triangulados, lo que significa violar las leyes 24.315 (*) y 24.922, y los buques cedentes continuaban -continúan- pescando sin haber sido dados de baja como estaba supuestamente previsto. La actual desaparición de las especies que ayer abundaban en el Mar Argentino, tales como la merluza de cola, la merluza hubsi y la merluza negra, entre otras, se debe a que Felipe Solá permitió impunemente que la mayoría de los barcos pesquen dichas especies aún portando permisos para pescar otras que no necesariamente eran merluzas. Es decir, hubo una sobrepesca monstruosa de merluza en los nefastos años 90 en materia de pesca, y hoy se paga muy caro.
El oficial de Marina Mercante, señor Roberto Maturana, continúa increpando al delincuente depredador de recursos pesqueros Felipe Carlos Solá: "Se verifican maniobras de transferencias de permisos de pesca de buques de menor porte a otros más grandes. Buques congeladores aparecen convertidos en fresqueros. Todos con permisos firmados por la autoridad competente en la materia, la Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca", y agrega: "En el 2000, un informe de la UBA [Universidad de Buenos Aires] solicitado por el Consejo Federal Pesquero a la UBA, denuncia irregularidades en los permisos de captura, y queda comprometida la administración Solá. El informe original fue destruido deliberadamente e ignorado por las mismas autoridades pesqueras que lo habían solicitado".
Más allá de los números que la desastroza administración secretarial de Felipe Carlos Solá arrojara en materia pesquera durante el menemato, lo que aquí debe consignarse son 2 cosas:
En primer lugar, que Solá permitió y alentó la pérdida de la soberanía marítima argentina sobre sus recursos, y esto no es menor si se tiene en cuenta la fuente invalorable de riqueza que los mismos significan para la economía nacional y para el bienestar alimenticio de la población criolla. Nosotros no somos expertos en la materia, pero como parte de una estrategia geopolítica para el país, la plataforma marítima -mas todos los recursos que hay en ella- son parte fundamental de nuestra presencia en el mundo, cuyo descuido equivaldrá, indudablemente, al menosprecio de nuestra honorabilidad y al envilecimiento de nuestra soberanía. El terrible degenerado traidor Felipe Carlos Solá, sin visión estratégica, hipotecó la fauna marítima argentina, y eso merece poco menos que su condena a muerte.
El otro punto a tener en cuenta está relacionado con lo anterior. En un mundo cuyas potencias imperiales están ávidas de recursos naturales por la creciente industrialización de las mismas, los países periféricos como el nuestro, que tiene todo por hacerse, se verán permanentemente acosados para cederles sus recursos, ya sea mediante métodos persuasivos o por la violencia (la guerra). Si funcionarios personeros de la sinarquía como Felipe Carlos Solá no hubiesen entregado la Patria como lo hicieron, el siglo XXI nos habría encontrado fuertes, sólidos y con un gran sistema defensivo, listo para ser empleado ante cualquier tipo de ataque. Lógicamente, abundaron los Solá, y casi en las postrimerías de la primera década del siglo XXI, nuestra nación (colonia, al fin) permite el sistemático saqueo de sus recursos, apañado por leyes nefastas y catastróficas que, al fin y al cabo, arrojarán como resultado la desertificación del país. O no, tal vez sean los primeros pasos concretos de la entrega territorial, acaso el estadio final de nuestro exterminio y disolución.
Esto le debemos al hoy reciclado Felipe Carlos Solá; el desamparo de nuestros recursos marítimos, las nulas ganancias económicas en ese sector y la futura pérdida de la soberanía sobre el Mar Argentino, ¿o acaso no escucharon hablar acerca de la pretensión vil de Gran Bretaña de extender sus millas marítimas de 200 a 350, trazado que le permitirá, si la ONU acepta esa propuesta colonial, acrecentar su influencia abarcando la isla de los Estados, en Tierra del Fuego? Por todo lo expuesto, Felipe Carlos Solá ya recibe la condena de los patriotas.

(*) La mencionada Ley 24.315 es de 1994, y aprueba un acuerdo sobre las Relaciones en Materia de Pesca Marítima con la Comunidad Económica Europea para "promover la conservación y la explotación racional de las poblaciones de peces sobre una base sostenible, con arreglo a las disposiciones pertinentes de la convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar". Obviamente, tal "explotación racional" y "conservación" nunca se cumplieron.